Muchas veces escuchamos expresiones o comentarios entre conocidos y amigos, e incluso hemos participado activamente sobre cómo saber “si amamos o queremos” a alguien.

La verdad…es muy difícil ponerse de acuerdo en las respuestas. Si realizamos un autoanálisis o reflexionamos sobre esta cuestión, muchos parten, de la inocente y romántica acción de deshojar margaritas hasta la profundidad de crear un postulado filosófico, llegando a convertir este misterio, en una definición de lógica proposicional o en un popular trabalenguas, tal como el que seguidamente ,les facilito para que lo internalicen y saquen sus conclusiones :

¿Por qué será que te quiero?, sino he querido quererte.
¿Te amo porque te quiero? o ¿te quiero por qué te amo?
Si te amo… ¡Es que te quiero! Si te quiero es para amarte
Te quiero, no te quiero, te amo, no te amo…

Mi opinión sobre estas diferencias y dudas, se las cuento en verso:

El amor y el Querer, se encontraron aquel día, y decidieron hablar como dos amigos harían.
El querer, tomó la palabra con marcada alevosía, mientras el amor serenamente lo miraba y atendía. Es hora de aclarar nuestra hegemonía, así, no podrás negar mi supremacía.

Te aclaro y declaro que soy el primero, que soy el poder, que soy el saber, que soy la esperanza y la decisión de todos aquellos que buscan:
Tener, hacer y ser. Y ¿tu?...sin embargo, ¿te crees mejor?

Ni lo pienses, eres mi reflejo, no eres mi patrón, eres solo, un simple segundón.
Ni tu nombre mismo es algo especial, es corto y vacío. Cuatro letras desiguales, consonantes y vocales, que yo supero con dos vocales iguales, de Equilibrio, de Emoción y de Existencia. El que me tiene y me siente, nunca más se arrepiente.

Debate mis argumentos y rompe ya tu silencio.
Y respondió el Amor: Lo primero para mi es aprender a existir, y no a sobresalir, debo hacerlo poco a poco, penetrar, profundizar mas allá del corazón. Hasta que mi esencia, se convierta en existencia, llenando todo vacío; sin arrogancia, sin prestancia y prepotencia.

Tú… querer, no estás en mí, ni yo en ti. Tú llegas primero al pensamiento, pero solo yo hago que llegues más lejos.
Tu permanencia es efímera, sino estás bien afincado. No puedes competir conmigo, sólo te queda, estar a mi lado.

El trayecto de la vida es largo y accidentado.
Son cuatro letras mi nombre que llenan el corazón, y todo aquel que las tenga obtendrá una bendición.

A: Anhelar, esperanzas e ilusión
M: Mantener la emoción centrada en el corazón
O: Obligarte a no ceder a ninguna tentación
R: Recorrer cualquier camino con entrega y convicción.
Concluyo la exposición, diciendo apreciado amigo, que tú y yo en esta cuestión, somos cómplice en la vida,somos fórmula y solución.

(AUTORA:LUZ BELINDA NAVA)

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