Evidentemente, no se nace infiel, no está en la carga genética ni en nada por el estilo.

La infidelidad es un estado circunstancial provocado por una serie de estímulos externos que generan el despertar de inquietudes, emociones y pasiones, conduciéndote a romper un patrón de conducta, a través de una cadena de hechos.

Estos hechos, se fundamentan en: engaños, mentiras y silencios; por lo cual se induce, que “detrás de la infidelidad,” existe un conflicto que debe descifrarse, ya que este, es la causa que la origina.

Cuando empiezan a gestarse, las insatisfacciones, los vacíos, la decepción, la frustración ,el sentimiento de abandono, la falta de comunicación, el descuido personal y del hogar, la monotonía y otros emociones peores y similares, nace la liberación de la culpa para sentirse cómodo(a) a precipitarse en el círculo de la infidelidad.

El hombre, intenta disimular y mantener su relación clandestina, se justifica ante quien descubren su secreto, pero verdaderamente en muchos casos, lo que esconde, lo que no es capaz de asumir, es que ha fracasado en su matrimonio o relación de pareja.

Desde otro ángulo, es capaz de asegurar que ama s u mujer, pero no sabe explicar cómo entró en esta centrifuga. Se dice, en este supuesto, que atraviesa una crisis existencial, donde necesita probar su virilidad y fortalecer su autoestima.

En el mismo orden de ideas un hombre que reincide en constantes infidelidades, puede estar asociado a un problema de madurez emocional y al desconocimiento de lo que quiere o busca en su vida.

En cuanto a definir quiénes son más infieles los hombres o las mujeres, es una cuestión asociada a la cultura, la crianza, los valores y lógicamente las circunstancias.

La infidelidad femenina, según diversas investigaciones, surge cuando la mujer no se siente valorada, ni escuchada por su pareja, por lo que busca un confidente, un amigo que casi siempre se transforma en su amante.

Según encuestas realizadas a mujeres infieles, confesaron, que el motivo de su infidelidad era la falta de atención, de su pareja, y el tiempo que permanecían solas, lo que las impulsó a buscar otra forma de amor y de amar


En una pareja, de una forma tácita existe un acuerdo de exclusividad, pero este es susceptible de ser roto, por cualquiera de los dos, bien sea él o ella. Pero, es más común conocer infidelidades masculinas que las femeninas.

Una mujer es capaz de hacer público los cuernos que le ha montado su pareja, pero un hombre entierra este secreto y toma sus decisiones calladamente.

Otro tipo de infidelidad, es la asociada a las nuevas tecnologías, Internet, es el medio adecuado, a través de páginas sociales, Chats, surgen los romances cibernéticos.

El 20% de los matrimonios afectados por la infidelidad virtual terminan en separación y/o divorcio.

¿Cómo evitar ser un(a) Infiel?
No hay una receta, ni una píldora para la infidelidad, lo mejor es mirar con atención tú alrededor, y con mucho cuidado tu interior. Valorar lo que tienes a tu lado, nutrirse de las fortalezas de tu pareja, adaptarse, ceder, luchar y no arriesgar lo que has alcanzado.


"Sé fiel a ti mismo y así, de la manera como la noche sigue al día, serás consecuente con tus semejantes."

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COACH LUZ NAVA